claves para motivar y comunicar de verdad: Conecta con los demás

claves para motivar y comunicar de verdad: Conecta con los demás

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Se lo explicaste con toda la claridad del mundo. Asintió. Y no lo hizo. Esta escena es más común de lo que crees.

Le pasa a los médicos con los pacientes, a los jefes con sus equipos, a los padres con sus hijos. Damos por hecho que, si el mensaje es correcto, debería bastar. Pero la realidad nos demuestra que no basta.

Conectar con otra persona tiene reglas, y Alba Gigante, química con quince años de trayectoria y CEO de Scientists360, las desmontó en Murisana. Su punto de partida es fundamental: entender que no todos funcionamos igual.

Motiva por lo que mueve al otro, no por lo que te mueve a ti

¿Alguna vez has intentado motivar a alguien con algo que a ti te enciende, solo para ver que a la otra persona le deja completamente fría? Es un error clásico y muy humano. A una persona la mueve aprender; a otra, que se le reconozca; a otra, el dinero o la autonomía. Todo es igual de válido. El problema surge cuando proyectamos nuestras propias motivaciones en los demás.


Alba Gigante nos recuerda que, si bien las motivaciones externas tienen su lugar, casi todo el mundo se enciende de verdad con tres palancas internas poderosas:

  1. Decidir por sí mismo (Autonomía): Sentir que tienen control sobre su trabajo y sus decisiones.
  2. Notar que progresa (Maestría): Ver que están mejorando, aprendiendo y desarrollando nuevas habilidades.
  3. Sentirse parte de algo (Propósito/Conexión): Saber que su trabajo contribuye a un objetivo mayor y que forman parte de un equipo o comunidad.

La clave está en identificar cuál de estas palancas mueve a cada persona antes de pedirle un esfuerzo o asignarle una tarea. Alba lo aplica con su equipo: cuando quiere que alguien se implique en un proyecto, no le habla de su propio entusiasmo, sino de cómo ese proyecto le permitirá a la otra persona aprender algo nuevo, o tener más autonomía, o ver el impacto directo de su trabajo.

Herramienta práctica: Mapa de motivadores del equipo

Para dejar de motivar a todos igual y empezar a hablar el idioma de cada persona, Alba propone una herramienta sencilla pero poderosa. Anota, para cada miembro de tu equipo (o incluso para personas clave en tu vida personal), qué le mueve de verdad y cómo se lo dirías en su idioma.

  • Persona: Juan
  • Driver principal: Aprender y progresar
  • Cómo se lo digo en su idioma: "Juan, este proyecto es una oportunidad fantástica para que explores esa nueva tecnología que te interesa y desarrolles tus habilidades en X."
  • Persona: María
  • Driver principal: Reconocimiento y sentirse parte
  • Cómo se lo digo en su idioma: "María, tu contribución en esta fase es crucial para el éxito del equipo. Queremos que lideres la presentación de resultados para que todos vean tu excelente trabajo."

La comunicación no es solo lo que dices, sino cómo lo dices

¿Te ha pasado que preparas un mensaje perfecto, con datos y argumentos sólidos, pero la otra persona no lo recibe como esperabas? Alba Gigante lo explica con una metáfora muy clara: la comunicación tiene "letra" y "música".

  • La letra: Es el contenido, las palabras, los datos, el "qué" del mensaje.
  • La música: Es el "cómo" lo decimos: nuestro tono de voz, el lenguaje corporal, el ritmo, la expresión facial.

Podemos tener la letra más impecable del mundo, pero si la música no acompaña, el mensaje se distorsiona o, peor aún, se pierde. Si tu letra dice "confío en ti" pero tu música (tu ceño fruncido, tu tono monótono) dice "estoy dudando", ¿qué crees que percibirá la otra persona?

Herramienta práctica: Chequeo de comunicación: letra y música

Antes de una conversación importante, tómate un momento para revisar que el "cómo" acompaña al "qué".

  1. Letra: ¿El mensaje está adaptado al nivel y al perfil de la persona? ¿Es claro, conciso y relevante para ella?
  2. Música: ¿Mi tono de voz es adecuado? ¿Mi lenguaje corporal transmite lo que quiero? ¿Estoy mostrando apertura, confianza, empatía?

Alba nos invita a ser conscientes de nuestra "música". A veces, un simple cambio en el tono o en la postura puede transformar completamente la recepción de un mensaje.

El primer paso para conectar: el autoconocimiento

Para poder entender y conectar con los demás, primero necesitamos entendernos a nosotros mismos. ¿Cuáles son nuestras propias motivaciones? ¿Cómo es nuestra "música" natural? Reflexionar sobre esto nos permite ser más conscientes de cómo nos perciben y cómo podemos ajustar nuestra comunicación para ser más efectivos.

Conectar de verdad con los demás no es una habilidad innata, sino una que se puede aprender y perfeccionar. Al aplicar estas claves de Alba Gigante, no solo mejorarás tus relaciones profesionales y personales, sino que también te convertirás en un comunicador y líder más empático y efectivo.